25 sept. 2013

A mí me daban dos


Noooo, no se trata de hacer publicidad subliminal. Sólo que explica muy bien un fenómeno que ocurre a menudo en nuestra casa, y es que hay muchas cosas duplicadas. Esta foto de Ona paseando los dos muñecos, con unos cochecitos que gracias a unas cintas hemos convertido en doble, explica muy bien que para Ona y Estel, lo más normal es que las cosas sean multiplicadas por dos. No sé porque me sorprendo... es lo que han vivido toda su vida en casa.

Cuando alguna madre de la escuela está embarazada y explica que va a tener  un niño, se me quedan mirando sorprendidas y preguntan: "¿Sólo tendrá uno, de bebé?". Cuando alguna vez alguien les han preguntado si les gustaría tener un hermanito / a, responden tan tranquilas: "No, queremos tener dos, uno para cada una". En su vocabulario, "yo", "mío" y "a mí" tienen una importancia capital. Pero el "nosotras" aún más. Hay momentos que juegan solas, pero su mejor compañera de juegos es su hermana. Y eso, eso es fantástico. Me encanta cuando veo que se dan la mano cuando a alguna le da miedo algo, como lo celebran cuando una consigue lo que le daba miedo, como se animan a superarse. Y al mismo tiempo discuten porque una le ha tomado esa muñeca que la otra quería coger, una intenta morder a la otra porque pretende ponerse una camiseta que era suya, e incluso se dan un manotazo porque una no le deja ver los dibujos a la otra desde el sofá. Sí, ser dos tiene muchas ventajas... y también inconvenientes. Pero hay algo que lo domina por encima de todo: la magia de la complicidad. Y ese vistazo furtivo que siempre dan para controlar dónde está su hermana y qué está haciendo.




19 sept. 2013

Turismo con niños (con mellizas)


Uno de los GRANDES temas. Viajar y hacer turismo con niños. Para mí es uno de esos temas que tenía una idea preconcebida (como tantas otras cosas) y que tienes que ir moldeando y revisando a medida que te vas encontrando con una nueva realidad. De entrada he de decir que me he pasado el verano muriéndome de envidia con las fotos de #asiapara3 , los fantásticos @unmundopara3 . Y admiración por una filosofía de vida clara y unas vivencias que "el joven viajero" nunca olvidará. A raíz de los comentarios que surgieron en una de sus fotos en Instagram, donde precisamente salió un "mini" debate sobre el hecho de viajar en niños, y si éramos una cultura que nos costaba más que a otras eso de tirarnos a la aventura, estuve analizando y pensando como lo estábamos viviendo nosotros.

Creo que es uno de esos temas en que tener una criatura o tener gemelos sí marca la diferencia. Tampoco sabré nunca si hubiera sido diferente con una criatura. La logística cuando viajas con múltiples es espectacular. Cuando son bebés hay muchas necesidades que sinceramente, yo no me veía con fuerzas de hacer compaginar con un viaje. Yo siempre había viajado mucho, me encanta, y cuando conocí a mi marido , descubrí el coche -carretera - y manta . Pero con las dos niñas no me creía capaz. Me cuesta confesarlo, pero entendí lo que nunca había entendido de joven, eso que la gente se estaba unas semanas de tranquilidad en la montaña o en la playa (bueno, eso de la tranquilidad lo podríamos discutir). También es verdad que han pasado 4 años de aquel primer verano, y cada vez las pequeñas se cansan menos y se pueden hacer más cosas. Este verano he podido volver a hacer " pequeñas escapadas”. Y qué queréis que os diga ... para mí ha sido un gran paso . También pienso que a medida que se van haciendo mayores, ya se pueden plantear viajes más largos y destinos más lejanos. No se puede obviar que un gran viaje implica una inversión económica muy fuerte, y ya que estamos puestos , me gustaría que recordaran algo (ya os digo ahora que me voy a copiar, quizá no toda la ruta , pero una buena parte del # asiapara3 por si nunca nos decidimos por esta zona) . Pero obviamente, es verdad que hay culturas que son mucho más " decididas" que la "nuestra" en esto de lanzarse a la aventura. Pero a mí, hay veces que ver bebés en determinados lugares me hace sufrir un poco, qué queréis que os diga…

Lo que para mí está claro, sin embargo, es que nuestra manera de viajar debe cambiar mínimamente. No podemos pretender hacer el mismo viaje que hacíamos estando solos, que con dos criaturas de 5 años. Hemos aprendido a combinar los paseos con los parques, buscar estatuas de princesas como excusa para patearnos una ciudad, y un buen helado para cada uno como recompensa a un día fantástico de haber descubierto cosas nuevas. Hemos aprendido que la imaginación es un arma poderosa y que es nuestra mejor aliada a la hora de viajar con niños. Debemos aprender a ver las cosas con sus ojos y de esta manera los “engancharemos”.

Qué adjuntamos a nuestra lista de " Cosas a tener en cuenta”:

Cámaras de fotos: una buena manera para implicar a las pequeñas en las visitas a las ciudades o en los paseos. Hace dos años que cada una tiene su cámara. A Ona se le da especialmente bien. Les gusta fotografiar las cosas que les llaman la atención. Es un buen ejercicio para los padres también, para ver su perspectiva.




DVD en el coche: Sólo somos partidarios para viajes largos de coche, de modo que en algún momento determinado, sabes de durante una hora y media no se aburrirán. Siempre viajamos aprovechando sus momentos naturales de dormir (la siesta o por la noche), pero hay momentos en que es inevitable y ver una película siempre ayuda.


Aparthotel : Imprescindible . Tener una cocina, aunque sea pequeña, es una buena herramienta para viajar con las gemelas. Para nosotros es muy práctico, porque podemos desayunar y cenar tranquilos y si es necesario prepararnos algo para mediodía. En una de las escapadas de verano, escogimos un aparthotel que tenía piscina. Fue un acierto, porque hacía mucho calor. Estaba a media distancia del centro, y aunque la idea inicial era poder coger autobús o metro para ir hasta el centro , resultó más práctico ( y al final más económico ) , coger nuestro coche y buscar aparcamiento en el centro .


Recursos: visitábamos un jardín japonés en el centro de la ciudad. Un oasis en medio de un parque. No parecía que les interesara nada hasta que no situamos a Nobita y Doraemon . “¿Lo veis? ¡Es como la casa de Nobita! " . Y voilà… ¡les encantó la visita. Y naturalmente, ser conscientes de que hay momentos en que estar un rato en un parque , es el momento para sentarse en un banco , que ellas jueguen y nosotros comentamos las impresiones de la ciudad que visitamos.


Pasos adelante: Hace dos veranos escribí este artículo: Turismus interruptus . Explicaba la frustración que sentí porque a la hora de visitar una cueva muy chula, las niñas se asustaron y me quedé sin verla. Y estaba " enfadada" porque tenía la necesidad de ver cosas nuevas. Pues debéis saber que este verano hemos vuelto a la cueva , y las pequeñas fliparon con los pasillos, las bajadas y todas las cosas que vieron . Paso a paso. Día a día. Como os contaba esta semana, ha sido un verano especialmente positivo.

18 sept. 2013

Un verano en positivo

Volver a trabajar el 12 de agosto, hacer lo imposible para encontrar canguros para las niñas en unas semanas complicadas, un principio de septiembre con fiestas mayores y festividades que hacen que de repente, te encuentres a principio de curso. Reinicio de rutinas, volver a la escuela y volver a los horarios habituales. Prácticamente no he podido ni hacer balance de las vacaciones de verano. Pero es fácil... ha sido altamente positivo .

Tengo la sensación de que hemos hecho muchas cosas y por lo tanto, no hemos llegado nada " apurados " al inicio de curso. Pienso que el año pasado llegaron más cansados ​​y con ganas de retomar las rutinas. Y ha sido un verano sorprendente, por muchos motivos. No quiero dejar la oportunidad de subrayar algunos:


La seguridad y los descubrimientos de las niñas: Ya os conté hace unos días como las gafas mágicas de natación hicieron que Ona perdiera todo el miedo al agua y ahora nade como una desesperada. Se hunde, salta, disfruta. Pero qué gran descubrimiento (por nuestra parte), al ver que las dos pequeñas eran capaces de montar en bicicleta y pedalear tranquilamente. En casa todavía no tienen y antes del verano, con la bici de la hija de una amiga, ya vimos que tenían bastante habilidad. ¿Pero tanta?? ? Sin ruedas y a toda velocidad.

Los bailes infantiles: Sí, por mucho que se haga difícil de creer y explicar. Para variar tenemos una de cada. A Ona le gusta bastante bailar, y a Estel quizás no tanto . Ella es más teatrera. Pero este verano hemos descubierto aquella actividad de " baile infantil" a la que no habíamos ido nunca (y de hecho siempre habíamos dicho que nunca iríamos... aaaayyyyy , cómetelo con patatas ) . Pues ala, ya nos veis bailando el gangman style con las dos mascotas del pueblo. Madre mía....


Los ritmos: Los ritmos de toda la familia están ya perfectamente “controlados”, aunque sean mutantes y vayan variando. Esto hace que puedas programar más cosas y las que organizas sean perfectamente aplicables a las pequeñas. Las caminatas , los ratos en el parque , las excursiones ... Hemos montado a caballo , hemos nadado , hemos hecho excursiones, hemos hecho turismo , hemos visitado unas chimeneas de hadas , hemos hecho circuitos por los árboles , hemos ido a la playa , hemos modelado barro, hemos ido a una cueva ... y ellas te lo explican todo como si fuera la gran aventura . Y eso... eso es fantástico.

13 sept. 2013

Normalidad normalizada

Tengo la sensación de que escribo este artículo cuando todo el mundo ya ha hablado del inicio de curso. Pero hasta hoy, segundo día de escuela, no me he atrevido del todo a hacer balance. Todo el mundo me preguntaba si ya tenía ganas (yo) que las niñas comenzaran el curso y sobre todo, si ellas tenían ganas. Yo tenía ganas porque de alguna manera significa volver a la rutina de toda la familia, con nuestros horarios de trabajo, y los suyos de la escuela. Además, yo me había incorporado al trabajo el 12 de agosto, de modo que hemos hecho diez mil combinaciones posibles para que las niñas pasaran estas semanas de agosto bien cuidadas (ay, el gran tema de la conciliación). Y las niñas ni siquiera han hablado de si tenían ganas de ir a la escuela o no. Este verano lo han pasado tan bien, ha sido tan variado y han hecho tantas cosas que sufría un poco pensando que harían un drama de volver a la escuela (porque es verdad que estas dos pequeñas a veces tienen unas reacciones muy extrañas, cosas que piensas que les encantarán se ponen a llorar y al revés). Una semana antes de empezar les explicamos quiénes serían sus maestras, y estuvieron muy contentas. Ya las conocían, por lo que esto hace la reentrada un poco más fácil.

Jueves, 12 de septiembre. Primer día. Como la escuela inaugura un nuevo edificio, por motivos de trabajo me puedo escapar y por lo tanto, puedo acompañar las niñas en la clase el primer día. Sufro hasta el último momento, porque no sé si es la mejor opción, porque a veces hacen más drama que otra cosa. Pero a mí me hace mucha ilusión y ellas están muy contentas. Ona tiene un momento de ponerse a llorar, pero se le pasa muy rápido. Cuando las voy a buscar por la tarde, están muuuy contentas y me cuentan todo lo que han hecho, con quién han jugado, etc.... Todos los compañeros están muy felices de reencontrarse, de modo que al salir de clase vamos todos al parque y jugamos un rato más.

Viernes, 13 de septiembre. La prueba de fuego, porque quizás el primer día va muy bien y al segundo la cosa se ​​tuerce. Ningún problema por la mañana. Salen de nuevo radiantes de la escuela. Emocionadas y felices.


Y en cuestión de un día, el hecho de que se hayan hecho muy mayores, se ha hecho oficial. No sé cómo explicaros esto. Incluso nosotros notábamos que este verano, Ona y Estel habían crecido mucho (y eso que teóricamente en casa no lo notas tanto, siempre lo ven los de fuera, estas cosas). No sólo habían dado un buen tirón, sino que sus conversaciones, razonamientos, lógica... son ahora mucho más " llenas" y complejas. Ya no es que todo el mundo te comente... ellas también lo han decidido. Desde hace dos días, su actitud es diferente: "Ahora somos de P5 “, dicen. Y este "Ahora somos P5 “, lo aplican a muchas cosas. Se han hecho mayores, y por un lado me cae la baba, y por otro, me pregunto dónde están aquellas niñas pequeñitas... y de rebote, entiendo a la perfección aquella frase de " el tiempo pasa volando”.

4 sept. 2013

Niños del siglo XXI



Vamos paseando por la calle. Pasamos junto a una cabina telefónica. Noto que se paran las dos.

- "¿Qué es eso, mamá?"
- "Una cabina telefónica", respondo. (Y ya me preparo la explicación porque ya sé que no tardarán demasiado).

- "¿Y para qué sirve?" (Lo sabía)

- "Pues antes..." (no me dejan terminar la frase)

- "¿Antes de salir nosotros de la barriga?" (El tiempo se divide entre el momento que ellas estaban dentro de la barriga y el momento en que salieron)

- "Sí, antes de salir vosotros de la barriga. Antes si estabas en la calle y necesitabas hablar con alguien, ponías unas monedas en la máquina y podías hablar”.

- "Claro, y ahora no se usan porque todo el mundo tiene móvil".

Y siguen andando. Lo tienen así de claro. Y yo me quedo pensando que no hace tanto que yo misma las utilizaba. Pero claro, era mucho antes de que Ona y Estel salieran de la barriga.