28 sept. 2011

Conciliación real... y realista, ya! #ConciliacionRealYa



Hace unos días que hay una nueva revolución en la red. Se llama #ConciliacionRealYa, y es muy activa en Facebook y Twitter. Un grupo de madres (mayoritariamente) y padres que han decidido dar un golpe sobre la mesa para reclamar un derecho fundamental. Poder criar y educar a sus hij@s. Me fascina ver que todavía hay capacidad de movilización y el papel que juegan las nuevas tecnologías ... pero evidentemente, este no es el tema de hoy.


¿Por qué digo conciliación real y realista?

Porque ha de ser real, pero también debemos tener los pies en el suelo. Partimos de la base de que seis meses es el mínimo deseable ... pero creo que a partir de ahí tendríamos que ser suficientemente flexibles. Para mí la cuestión no es poder estar seis meses, doce o dos años en casa cuidando de los hijos. Tampoco sé si me hubiera sido capaz o si lo hubiera aguantado. Sé que mucha gente no lo entenderá, pero es muy difícil estar las 24 horas del día pendiente de las gemelas. Había momentos que necesitaba huir. Y no todo el mundo puede o tiene la necesidad de estar presencialmente las 24 horas con los niños. Y también se debe tener en cuenta que ahora mismo, muchas familias -la mayoría-necesitan los dos sueldos (el del padre y la madre) para poder salir adelante. Por lo tanto, ir a trabajar o no para estas madres, no tiene nada que ver con la voluntad, sino con una realidad más dura.

Mi concepto de conciliación

Conciliar la vida laboral y familiar es precisamente eso: como adecuamos los horarios laborales para hacerlos compatibles con el tiempo en familia. Tampoco servirá de mucho si se piden dos años de baja laboral para luego volver a acceder a un mundo laboral haciendo horarios extensivos. Estos días se ha hablado y mucho de las posibles soluciones: flexibilización del horario de trabajo, potenciación de las jornadas reducidas y en la medida de lo posible, el tele-trabajo (o una parte de la jornada hacerla desde casa, en los trabajos que esto se pueda hacer). Pero… esta reforma implica un cambio total de mentalidad con respecto a la concepción del trabajo. Y no creo que esté incluida en la última reforma laboral del Gobierno.

Conciliar es un concepto mucho más amplio

Y otro punto que creo que se está obviando y es vital. ¿Ya conciliamos lo suficiente en casa?. Aquí es donde hay que ganar la primera batalla y a veces parece que estamos a años-luz de conseguirlo. He visto demasiados casos en que el peso de la crianza, las responsabilidades, el ocio, las decisiones y la educación de los hijos sólo recae sobre la madre. "Es que el padre trabaja todo el día" (como la madre, pienso). O "el fin de semana está cansado y necesita hacer otras cosas" (probablemente como la madre, estoy segura). La pareja también tiene que conciliar y conciliarse, repartiendo este peso y logrando encontrar los espacios para cada uno de los miembros de la familia. Sino, el equilibrio también se rompe.


Como lo viví ...

He esperado algunos días a escribir mi opinión, y he intentado leer muchas de las que se han publicado. Antes de quedarme embarazada recuerdo que sabía que la baja de maternidad eran unos 4 meses. 16 semanas para ser más exactos. Cuando descubrí que estaba embarazada de gemelos, pregunté cuánto me tocaba más por ser dos. La respuesta: "Dos semanas más". Perdón??? Dos semanas más ... sólo??? Aquí ya vi que algo no cuadraba. Yo volví a trabajar a los cinco meses y medio, pero tuve la suerte de que mi marido pudo compactar sus permisos y cuando yo me reincorporarse al trabajo, fue él quien me tomó el relevo. Sin embargo, las pequeñas comenzaron a la guardería con 9 meses y nosotros nos reincorporamos del todo. Por suerte, tengo que agradecer a mi empresa que me permitiera algunas mejoras en mis horarios para poder "lidiar" con dos bebés y así, cuadrar todos los círculos. Que ahora mismo, es el verdadero sinónimo de la conciliación que tenemos. Padres que cuadran círculos.





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26 sept. 2011

El agradable momento del baño (grrrrarrrgggghhhhbrrrr)


Uno de los tesoros que conservo de aquellas famosas 'maletitas' que te regalan cuando estás embarazada y que teóricamente están llenas de cosas que te serán útiles una vez tengas el bebé ... uno de los tesoros que conservo es un DVD de la marca Johnson's titulado' El agradable momento del baño ' (o algo similar).

Cuando me las dieron por primera vez (las maletitas) me hicieron mucha ilusión. Sólo abrirlas me di cuenta de que eran una campaña publicitaria poco subliminal para embarazadas y que pocas cosas prácticas se podían encontrar dentro. Pero guardé algunas cosas. Y me miré aquel DVD pensando que sería algo práctico.

Y sí señores. La teoría está muy bien. Pero la práctica ya es toda otra cosa. Siendo bebés, mis pequeñas nunca compartieron la idea del momento "agradable". La teoría del baño justo antes de acostarse para que estén más relajadas no funcionó nunca. Comprobamos que les gustaba más por la mañana. Y con mellizas, la hora del baño suponía una logística abismal que en algún momento llegó a requerir la presencia de tres personas.


El operativo cuando eran bebés
Persona 1 baña a la primera niña con la ayuda de Persona 2.
Persona 3 entretiene la segunda niña.
Mientras persona 2 viste la primera niña, persona 3 entrega segunda niña a persona 1 que comienza a asearla. Persona 3 empieza a preparar biberones porque cuando salen de la bañera están muertas de hambre y no pueden ni esperar 2 minutos.
Si no hay una persona 3, los biberones deben estar preparados de antes, pero uno solo tiene que tenerlo todo organizado para bañar-secar-vestir.
Resultado: ellas bañadas, nosotros sudando.

Operativo actual
Nuestra 'relación' con la bañera y la ducha ha tenido momentos de todo (como todas las relaciones), pero aunque hemos probado todos los juegos posibles para entretenerlas, para hacer que el momento del baño sea agradable y no sea sinónimo de llantos ... no acabamos de encontrar la fórmula ideal. "La manguera nooooo !!!!" es el grito de guerra común cuando las estamos bañando, y enjuagarlas es una operación 'complicada'. Lavarse el cuerpo todavía ... pero eso de aclarar la cabeza es como un melodrama de aquellos donde todo es exageradamente exagerado. Y encima, se acaba el verano y el buen tiempo. Ahora, como si fuera poco complicado, pijamas de manga larga, secar bien el pelo y llevar zapatillas. No os lo creeréis, pero acabo agotada de su hora del baño.

Y no os podéis llegar a imaginar cómo odio ese DVD de 'El agradable momento del baño'. Por supuesto, serán bienvenidos todos los consejos, ideas, sobornos, cuentos de hadas o remedios caseros para conseguir un "baño"... venga, me conformo con un baño normal ;)

24 sept. 2011

Grandes preparativos para un paseo… efímero

Salir a la calle la primera vez con el cochecito doble no es fácil. Además era el mes de diciembre, y hacía frío. Nos han dejado el cochecito y es de aquellos que un bebé va frente al otro. No de lado. Que al final acabaremos teniendo uno, pero todavía no. Comprar un cochecito doble de gemelos también requiere un master. El problema es que no hay apuntes ni profesores, y la moda McLaren también se impone. Y no tenía ningunas ganas de dejar imponerme ella. Los vendedores intentan endosarnos todo lo que pueden (y más).

En un primer momento no fue necesario porque como decía, mi "hada gemela" nos lo dejó. Era práctico, porque al ir uno delante del otro, era estrecho y podía pasar bien por las aceras. Llevaba volante (sí, sí, no es coña), de modo que era muy fácil maniobrar, incluso con una mano. Pero claro ... era largo, muy largo, y pesaba mucho. En el ascensor de su casa la teníamos que "doblarlo-a-medias" para poder entrar. Y ocupaba todo el maletero del coche. Con toda esta logística de antemano (no penséis que le cogimos el truco a la primera) y después de tardar media hora en pensar cómo las vestía, salimos a la calle. Para mí no era fácil, porque todavía llevaba los puntos de la cesárea, pero tenía como la necesidad vital de salir y respirar. Llevaba dos o tres días encerrada en casa, en un torbellino de sensaciones y sentimientos nuevos, y quería salir. Sabía que no podíamos ir demasiado lejos, porque no podía forzar la máquina, pero pasear por la calle significaba una pequeña victoria.

Salimos a la calle. Llegamos a la esquina, camino de la cafetería. Se pone a llover. Marcha atrás. Volvemos al portal. Nuestro primer paseo ha durado exactamente 3 minutos y medio.

Tres días de lluvia más tarde, sale el sol. Hoy sí. Todo a punto. Ya tenemos un poco más de práctica y salimos a la calle, ellas abrigadas y yo tomándomelo con calma. Es nuestro primer y orgulloso paseo en familia. Pero al cabo de un rato veo que Jordi está nervioso. Incómodo.“¿Qué te pasa?, le pregunto. Y me responde muy preocupado: "Todo el mundo nos mira. Todo el mundo se gira para mirar el cochecito y las niñas". Es verdad. Será una constante a partir de ahora. Yo no me he dado cuenta. Será que desde el embarazo, sobre todo los últimos tres meses, estaba acostumbrada a que todo el mundo me mirara esa barriga enorme que llegaba antes que yo a todas partes.

18 sept. 2011

Permiso de paternidad. ¿Permiso de paterni...qué?


Del permiso de maternidad se podrían decir muchas cosas ... y es un tema que da mucho de sí. Pero hoy quiero centrarme en el permiso de paternidad. Se supone, o yo entiendo (será que soy muy inocente), que un permiso de paternidad es para que el padre acompañe a la madre y a la criatura o criaturas en este inicio de un proceso que es muy natural, pero que no se libra de dificultades.
Pero desde el mismo hospital ya empecé a darme cuente que no era exactamente eso. En aquel momento, 15 días de permiso de paternidad eran sólo porque pudiera pasarselos haciendo trámites y papeleo. Recuerdo mi marido cargado de sobres, con papeles, fotocopias y comprobantes del registro civil, de la Seguridad Social, de mi empresa, de la suya ... corriendo entre los Juzgados, el centro de atención primaria, volviendo a la Seguridad Social porque ni ellos sabían qué papeles debía llevar ni como debían rellenarse ... y encima, la impresora del Registro Civil no funcionaba y esto llegó a provocar colas a las seis de la mañana de padres desesperados para poder registrar a sus hijos (se ve que sólo tenían una impresora y no lo podían hacer con ninguna otra … sí, esas cosas que no se entienden). Y claro, me olvidaba. Las niñas nacieron el 15 de diciembre. ¿Lo podéis imaginar? Navidad, Fin de Año y Reyes. Demasiadas fiestas.

Fueron casi tres semanas de una carrera contra reloj porque además te ponían bajo presión: "Una semana después de nacer las niñas tienes que llevar al pediatra ... pero ya debes tener hecha la tarjeta sanitaria ... que sólo te harán si tienes el papel del Registro ". Un pez que se muerde la cola ... un círculo vicioso que provoca la imagen de padres que van como locos y como zombis por las calles cargados de papeles.
Por suerte, mi marido pudo estar en casa unas cuantas semanas más. Si al cabo de 15 días de nacer las niñas hubiera tenido que ir a trabajar ... no sé cómo me lo habría tomado. Aunque continuo preguntándome si es este el objetivo y la idea de ser del permiso de paternidad.

15 sept. 2011

'Estrés escueladaptaciológico'


Sufro otra enfermedad ... sí, de esas extrañas enfermedades que tenemos los que somos padres. Se llama ‘estrés escueladaptaciológico’. Si me hubierais preguntado el martes habría respondido: “Como se alargue mucho más, yo no lo soportaré".

 
Me he obligado a esperar cuatro días para escribir sobre la adaptación a P3 y la nueva escuela. El martes fue muy duro. Los llantos fueron in crescendo sólo con pisar la escuela y se contagiaron entre ellas. Y por mucho que intenté calmarlas y tranquilizarlas ... cada vez era peor. Me fui de la escuela en medio de un drama. Eran las dos únicas pequeñas que lloraban. Y me sentía fatal. Cuando las recogí estaban tranquilas, pero no había ido demasiado bien. Quizás me sentía tan mal porque no me lo esperaba. En la guardería siempre se habían quedado muy contentas y sin llorar ... y hacía tiempo que hablaban de ir a la escuela de los "mayores". Sí, ya lo sé, paciencia, mucha paciencia. Son muchos cambios y tienen que asimilarlos. "No te estreses", me dice todo el mundo. Me lo dirán porque me lo notan en la voz. "Es normal". Sí, ya lo entiendo, pero a mí se me rompe el corazón.
El miércoles fue mucho mejor. De alguna manera, se cumplía la rutina que les habíamos contado durante todo el verano. "Ahora mamá por las mañanas no estará en casa. Papá os llevará a la escuela. Ona se encontrará con Jana y Estel con Dalia". También el miércoles: reunión con las dos tutoras. Gran conversación. Me cuentan que en algún momento han pedido ir a ver a su hermana. Como también lo han hecho los otros tres (!) pares de gemelos que hay en P3 (porque todavía hay quien no se cree la teoría de la invasión?).
Tensiones Ha sido una semana dura ... el martes especialmente, que me tocó el "drama" más fuerte. Hasta ese punto que debes decirte a ti misma "respira hondo, respira hondo". Aguanté como pude y al final me tumbé en la cama y pude desahogarme. No puedo evitar llorar en estas situaciones. Lo saco todo y luego me quedo más calmada. Creo que me salió todo. La tensión de los últimos 15 días. La tensión por tener que hacer lo imposible para cuidar de las niñas antes de que empiece la escuela y tú ya estás trabajando, la tensión de poner en marcha nueva temporada radiofónica y todos los ajustes que ello conlleva con nuevos horarios y volver al directo, la tensión de empezar en la escuela. La tensión de escuchar las declaraciones de una consejera de Educación que dice que las familias no nos viene de media hora y que no pasa nada si los niños salen más pronto. “Respira hondo, respira hondo”…
Fuera tensiones. Con mi mejor sonrisa cuento a las dos pequeñas que mañana volveremos a la escuela. Y que las iremos a buscar y jugaremos juntas toda la tarde. Sé que todavía habrá algún llanto. El gran qué es saber que están en muy buenas manos. Y eso es lo que más me tranquiliza.

8 sept. 2011

Gracias



Gracias

Más de seis mil visitas y unos cuarenta seguidores
Pàgina en Facebook y cuenta en Twitter, propia de La Invasión
Un blog con versión en catalán, español e inglés. Parece una locura!

Hacía un año y medio que la idea de LA INVASION TWIN me rondaba por la cabeza, pero el día a día me consumía. El trabajo y las niñas. Las niñas y el trabajo. Sólo escribía notícias y guiones de radio. Y pequñas notas para la profesora de la guardería. Finalmente decidí que no podía ser. Tenía muchas ganas de volver a escribir, con aquella energía que lo hacía cuando era más joven. Tenía la necesidad de escribir, en un tono irónico, sobre el cambio más importante de mi vida. ¿Egocéntrico? No lo sé, pero yo me lo paso genial explicando las pequeñas aventuras de esta pareja que nos ha cambiado la vida. Espero que a vosotros también os haga sonreir y os pueda aportar cosas nuevas. La idea original era poder explicar a futuras madres, y por encima de todo a madres de gemel@s, aquellas cosas más prácticas que nadie te explica. ¿Y sabéis que os digo? No sólo me lo paso bien, sinó que me ha permitido conocer un grup de mujeres y hombres, pero especialmente un grup de madres... un grupo de madres fantásticas que escriben blogs y también comparten sus experiencias.

Gracias a tod@s

4 sept. 2011

#Frasesdemierda y tópicos sobre gemelos


El día que escribí este post, Twitter sacaba humo con #frasesdemierda,... vaya hashtag. Esa mañana yo estuve a punto de comerme literalmente un señor, por una de estas frases y tópicos.

Estoy parada en el semáforo. Cargo un cochecito que por lo menos pesa 35 kilos (con esto quiero decir que no es fácil arrancar, parar, esquivar gente y esquivar señales de tráfico y semáforos). Un señor viene corriendo hacia mí y empieza a gritar emocionado: "Tienes dos, están repetidas, están repetidas". Lo he fulminado con la mirada: "¿Qué coño quiere decir que están repetidas?". No, no están repetidas. No, no son iguales. Cuesta tanto de entender?. Sí, se parecen, obviamente. Las dos son rubias, tienen los ojos azules, y la piel blanca. Son hermanas, sólo que se llevan tres minutos de diferencia. Pero no son dos cromos que están repetidos y voy cambiando a la hora del patio. Ahhhh, qué rabia ...

Y me he puesto a recordar muchísimas de estas frases que la gente te suelta y se queda tan ancha.

  • "Ufff ... gemelos .... qué faena ... debe ser muy diferente de tener uno, ¿verdad? ". No lo sé, señora, no he tenido nunca uno solo. Ahora contesto siempre a esta pregunta con una sonrisa irónica dibujada en la cara.

·    "Que monas que son, hacen gracia, así igualitas". A mí me hacen gracia, pero también me ponen de los nervios, y me exaltan, y no me dejan dormir, y me hacen sufrir, y las quiero como no he querido a nadie, y me hacen reír y ser feliz como no lo había sido nunca ... pero "no hacen gracia por ser igualitas".


·    "Ay, porque no las vistes igual, que son más bonitas?". Quééééééééé? En la guardería llevan un chándal unificado, o sea que van vestidas igual... al igual que todos los niños de la guardería.... Reconozco que cuando encuentras un pantalón práctico y les va bien, los compro igual (para no tener que ponerme a buscar más), pero los compro de colores diferentes. Que vayan vestidas iguales no las hace más bonitas ... ni hacen más gracia-me repito, pero es que la palabra me repatea-... Además, cada una ya tiene sus preferencias.


  •  "No irán juntas a clase? / / Mejor que te las separen en clase ". Frases provenientes de gente que no tiene tratos con twins. Y están las dos versiones, los defensores y detractores del tema, de separar o no los gemelos en la escuela. En "El eterno dilema" podéis leer mi respuesta a esa pregunta. 

En fin. Tópicos que a veces me ponen de los nervios. Continuará.